¡No es tu imaginación! ¡Realmente se caen con más frecuencia!
En otoño, muchas personas notan que su cabello comienza a caerse con más frecuencia. Este fenómeno es completamente natural y está relacionado con la fisiología de nuestro cuerpo. En verano, el cabello permanece en la fase de crecimiento (anágena) durante más tiempo para proteger el cuero cabelludo del sol. A medida que los días se acortan y la luz solar disminuye, más cabellos entran en la fase de reposo (telógena). Como resultado, en octubre y noviembre notamos más cabellos en el cepillo o en la ducha.
¿Qué agrava aún más la caída del cabello en otoño?
- Cambios de temperatura – la transición del cálido verano al fresco otoño supone un estrés adaptativo para la piel.
- Menos sol = menos vitamina D – lo que afecta significativamente el ciclo de crecimiento del cabello.
- Debilidad estacional – equinoccio de otoño, peor alimentación y menor inmunidad.
- Más estrés – vuelta al trabajo y a la escuela después de las vacaciones, días más cortos, menos energía.
¿Cómo prevenir esto?
- Mantenga una dieta rica en hierro, zinc, biotina y vitamina D.
- Si los resultados de las pruebas indican lo contrario, utilice suplementos.
- Realice cuidados suaves para el cuero cabelludo: exfoliación tricológica, masajes para mejorar la circulación y champús suaves.
- Limite el uso de calor y los recogidos apretados.
- Si la caída del cabello es grave, consulte con un tricólogo para descartar otras causas (por ejemplo, hormonales).
Resumen
La caída del cabello en otoño es un fenómeno natural relacionado con el ciclo capilar: en verano, el cabello crece más para proteger el cuero cabelludo, y en otoño, entra en una fase de reposo con mayor frecuencia, lo que resulta en un aumento de la caída del cabello. Los cambios de temperatura, la deficiencia de vitamina D, la debilidad física y el estrés también contribuyen al aumento de la caída del cabello. Para contrarrestar esto, conviene asegurar una dieta equilibrada y tomar suplementos, cuidar el cuero cabelludo con suavidad, limitar el peinado y, si es necesario, consultar a un tricólogo.